miércoles, 11 de junio de 2025
Manifiesto para el 14 de junio de 2025
MANIFIESTO JORNADA DE SOLIDARIDAD CON PALESTINA, 14 JUNIO 2025.
Sigue pasando el tiempo, ya más de 600 días, y el genocidio perpetrado con premeditación y alevosía por el gobierno criminal de Netanyahu y el Estado sionista de Israel, continúa sin que ninguna autoridad internacional haya querido detenerlo ni, desgraciadamente,a pesar de la creciente movilización ciudadana internacional.
El macabro recuento no cesa de aumentar: el equivalente al total de la población de Segovia y de su alfoz,cerca de 55.000 muertos, más de 123.000 heridos, más de 14.000 desaparecidos. Israel impide que la población palestina ni siquiera pueda imaginar reconstruir sus vidas en su tierra, inclusosobrevivir, porque se les niega la comida, el agua, el combustible, las medicinas y la atención médica. ¿Alguien todavía duda de que esto constituye un genocidio?
¿Cómo imaginar unas condiciones de vida así que golpean con mayor dureza si cabe a los más débiles: niños de todas las edades, sin clemencia para los que acaban de nacer; a sus madres y a las mujeres gestantes, abocadas a partos sin atención ni medios; a los ancianos y enfermos, muchos sin autonomía y con graves enfermedades crónicas que ya no pueden tratarse? Esto es el genocidio de un pueblo.
Desde el 2 de marzo un asedio riguroso y el recrudecimiento de la ofensiva hacen creíble el sueño sionista de una Palestina sin palestinos. Esta es la terrible perspectiva ante la que nos encontramos. Debemos detenerlo.
Ninguno de nosotros, ni todos juntos, hemos logrado impedir el asesinato masivo de civiles.Carecemos del poder del que gozan las autoridades políticas, que nosotros mismos hemos elegido, para dar un golpe sobre la mesa y detener las matanzas.
Nuestra frustración consiste en seguir viendo las procesiones de mortajas, los cuerpos despedazados después de cada bombardeo israelí, las imágenes de multitudes huyendo de un lugar a otro, donde también les espera la muerte grabada con la estrella de David (la misma que ha ondeado en las pasadas Olimpiadas y en el Festival de Eurovisión), las caras de los niños hambrientos, o de los que han sido heridos por la última bomba que ha posado su metralla sobre sus frágiles cuerpos.
Sabemos en qué manos está el punto final, sabemos quién es el perpetrador y también sus cómplices necesarios. Los que fabrican las mortíferas armas que desgarran cuerpos inocentes, los que las hacen llegar facilitando su paso por territorios supuestamente soberanos, democráticos,defensores de los derechos humanos y de la legalidad internacional. Sabemos que sus manos están manchadas de sangre y que, a lo sumo, los juzgará la historia. Pero eso no nos consuela. ¿Podemos hacer algo más que asistir impotentes a la tragedia?
Podemos y debemos mirar de frente a lo que está ocurriendo, asumir nuestras limitaciones, pero nunca caer en la indiferencia. Tenemos la obligación moral de seguir manteniendo el empeño de que nuestra voz se oiga y que la humanidad tenga otra oportunidad de seguir siendo humana. Ese es nuestro poder, sin armas, sin muertos, sin objetivos estratégicos, ni intereses económicos, sin mentiras ni hipocresía.
Defendemos la vida, defendemos la justicia, defendemos el derecho de los pueblos a existir, de los más débiles frente a los fuertes, de los desarmados frente a los que esgrimen arsenales de última generación. El derecho de todos a la paz y la libertad.
Eso es lo que nos hace estar hoy aquí defendiendo una misma esperanza, eso es lo que nos mueve a seguir intentando derribar el muro de la indiferencia que esta sociedad levanta con montañas de señuelos que nos entretengan, que nos distraigan de lo verdaderamente importante:Cada una de las vidas asesinadas en Gazapor de Israel y sus cómplices, y la necropolítica quienes son prescindibles para que unos pocos puedan seguir enriqueciéndose a costa del resto de los habitantes del planeta y del planeta mismo.
Por eso luchamos y seguiremos luchando.
Por eso gritamos “VIVA PALESTINA LIBRE”.
FIN AL COMERCIO DE ARMAS CON ISRAEL, RUPTURA DE RELACIONES ECONÓMICAS, DIPLOMÁTICAS Y DE TODO TIPO CON EL ESTADO GENOCIDA QUE SE SITÚA VOLUNTARIAMENTE AL MARGEN DE LA LEGALIDAD INTERNACIONAL PARA COMETER SUS CRÍMENES.
VIVA EL PUEBLO PALESTINO LIBRE.
domingo, 25 de mayo de 2025
Conferencia en Segovia: La situación política y humanitaria en Palestina
El salón de actos del Centro Cultural San José acogió el 20 de mayo una charla coloquio bajo el título “La situación política y humanitaria en Palestina”, organizada por Amnistía Internacional y la Plataforma Segoviana por el Pueblo Palestino, que contó con la presencia e intervención principal de Jamil Mahmoud Abusada, profesor y directivo de la Unión General de las Comunidades Palestinas en Europa, con motivo de la Exposición de Amnistía Internacional “Violación de los Derechos Humanos en los Territorios Palestinos Ocupados y Autoridad Palestina” instalada del 12 al 25 de mayo de 2025 en este centro.
Nota: por problemas de espacio no podemos publicar directamente el audio completo de la conferencia. Para acceder al mismo, seguir el siguiente enlace:
https://forosocialsg.blogspot.com/2025/05/conferencia-en-segovia-la-situacion.html#more
Segovia 15 de Mayo 2025- Acción global por Palestina. A 77 años, la Nakba continúa (1948-2025)
La concentración convocada por la Plataforma Segoviana por el Pueblo Palestino conmemorando el 77 aniversario de la NAKBA tuvo lugar en la Plaza del Azoguejo el 15 de mayo. Un centenar de personas se dieron cita en torno a banderas palestinas y a dos pancartas, en una de ellas podía leerse “Solidaridad con el pueblo palestino”, en la otra “Paremos el genocidio del pueblo palestino” y canciones palestinas que se escuchaban por la megafonía.
Puntualmente comenzó el acto con unas emotivas palabras de presentación y duelo por las ya más de 52.000 personas asesinadas en tierra palestina por el estado de Israel. Se hizo un sucinto resumen de la situación actual y se expresó con claridad el apoyo al pueblo palestino frente al genocidio que está llevando a cabo Israel con el apoyo de Estados Unidos y el silencio, la colaboración o la inacción de otros muchos entre los que se encuentran, sin duda, los países europeos.
Tras esta introducción se corearon con fuerza consignas como “Desde el río hasta el mar Palestina vencerá”, “Libre Palestina”, “Estado sionista, estado terrorista” y otras muchas más. También algunas canciones, como la ya conocida “Libre Palestina”.
Siguió la lectura del manifiesto en el que de forma pausada, pero contundente, se argumentaron las mismas ideas que expresaban pancartas y cánticos. Al término del mismo los presentes se escuchó una ovación y un pequeño pero expresivo momento de silencio, roto al final por nuevos aplausos y consignas solidarias.
Desde la megafonía se invitó a todas las personas que en ese momento transitaban por el Azoguejo a sumarse a la causa, pues es una cause de la humanidad, independientemente de nacionalidades, credos, idiomas o procedencias. Varias personas se dirigieron al público a través de megafonía solidarizándose con el pueblo palestino y transmitiendo la idea de NUNCA MÁS OTRA NAKBA, ni en Palestina ni en ningún lugar.
77 años después de la expulsión forzada de más de 700.000 palestinos, el
genocidio en Gaza confirma que la Nakba no es historia: es presente.
El
15 de mayo no es una fecha cualquiera en el calendario del pueblo
palestino. Es el día en que recuerdan la pérdida de su tierra, su hogar y
su historia. Pero no se trata de una efeméride estática, encerrada en
los libros de texto o conmemorada en museos: la Nakba, que significa “la
catástrofe” en árabe, no es solo un evento del pasado. Es un proceso en
curso. Un crimen prolongado durante 77 años. Un exilio forzado que se
actualiza cada día con nuevos nombres, nuevas víctimas y nuevos
silencios.
En 1948, con la proclamación del Estado de Israel, comenzó una campaña
de limpieza étnica sistemática para expulsar a la población autóctona
palestina de sus tierras. Más de 700.000 personas fueron desplazadas.
Sus casas fueron saqueadas, sus aldeas arrasadas, sus nombres borrados
de los mapas. Lo que comenzó como una estrategia militar planificada (el
Plan Dalet), derivó en una tragedia humana sin precedentes: 531 pueblos
destruidos, cientos de masacres, y un pueblo reducido a escombros y
memoria.
Una limpieza étnica planificada
La versión oficial
que Occidente adoptó durante años hablaba de un conflicto entre iguales.
Pero no fue así. Los hechos están documentados: las milicias sionistas,
como la Haganá, el Irgún y Lehi, llevaron a cabo operaciones de terror
para forzar la huida de los palestinos. Una de las más emblemáticas fue
la masacre de Deir Yassin, donde 107 civiles fueron asesinados
brutalmente. El mensaje era claro: marcharse o morir.
Mientras la
comunidad internacional asistía al nacimiento del Estado de Israel como
una suerte de redención tras el Holocausto, se legitimaba de forma
cínica un nuevo colonialismo: el que se construyó sobre las ruinas de
otro pueblo. La ONU reconoció a Israel en 1948, pero no garantizó el
cumplimiento de la Resolución 194, que estipulaba el derecho al retorno
de los refugiados palestinos. Ese derecho sigue sin cumplirse.
Hoy, cerca de 6 millones de personas palestinas viven en campos de refugiados repartidos entre Cisjordania, Gaza, Jordania, Líbano y Siria. Muchas de ellas conservan las llaves de sus casas originales, como acto simbólico de una memoria que se niega a morir. Porque la Nakba no fue un único episodio: fue el comienzo de un apartheid, una ocupación y un cerco.
Ocupación, apartheid y negación
Tras la guerra de 1967, Israel se anexionó Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este. La ocupación se institucionalizó y se transformó en un régimen de apartheid. Se construyeron asentamientos ilegales, se instalaron checkpoints militares, se fragmentó el territorio en enclaves separados por muros y carreteras de uso exclusivo para colonos. La vida palestina se convirtió en una carrera de obstáculos, de humillaciones y de prótesis jurídicas.
Amnistía Internacional, Human Rights Watch y la organización israelí B’Tselem lo han denunciado de forma contundente: Israel mantiene un régimen de apartheid que vulnera sistemáticamente los derechos humanos del pueblo palestino. No se trata de una opinión, sino de una constatación legal y política. La diferenciación de sistemas legales, el uso del agua, la movilidad, la confiscación de tierras y la violencia armada son parte de una estrategia de supremacía nacional institucionalizada.
En la Franja de Gaza, la situación es aún más extrema. Desde 2007, Israel mantiene un bloqueo total sobre el enclave, controlando sus fronteras, su espacio aéreo y marítimo. Gaza es una cárcel al aire libre. Sus dos millones de habitantes viven bajo asedio constante, sin posibilidad real de escapar, con recursos sanitarios y energéticos limitados, y sometidos a bombardeos cíclicos que destruyen escuelas, hospitales y viviendas sin distinción.
Gaza, 2023-2025: la Nakba en directo
Desde el 7 de octubre de 2023, el mundo asiste a un episodio de violencia genocida sin precedentes desde la creación del Estado de Israel. La excusa fue el brutal ataque de Hamás, pero la respuesta ha superado todos los límites de la legalidad y la humanidad. En poco más de un año y medio, más de 35.000 personas han sido asesinadas en Gaza, entre ellas 15.000 niños.
Israel ha bombardeado hospitales, refugios de la ONU, convoyes humanitarios, zonas residenciales y centros escolares. Ha matado a periodistas, médicos y cooperantes. Ha usado el hambre como arma de guerra, impidiendo la entrada de alimentos y agua potable. Ha destruido infraestructuras esenciales, dejando a millones de personas sin electricidad, medicinas ni posibilidad de evacuación.
La Corte Penal Internacional y el Tribunal Internacional de Justicia investigan estos crímenes, pero las potencias occidentales siguen otorgando impunidad diplomática, militar y mediática al gobierno de Netanyahu. Estados Unidos ha vetado múltiples resoluciones de alto el fuego en el Consejo de Seguridad. La Unión Europea ha mantenido acuerdos comerciales y exportaciones de armamento. Y España, pese a algunas declaraciones simbólicas, sigue sin suspender la cooperación militar con Israel.
Hoy, Gaza es el rostro de la Nakba: una población desplazada, perseguida, demonizada y aniquilada ante la mirada del mundo. Los palestinos ya no huyen con llaves en los bolsillos, sino con las manos vacías, porque no queda casa alguna a la que volver.
Recordar para resistir
Hablar de la Nakba es hablar de colonialismo, de racismo institucional, de ocupación, de apartheid y de impunidad internacional. Pero también es hablar de memoria, dignidad y resistencia.
Cada 15 de mayo, el pueblo palestino recuerda no solo lo que perdió, sino también lo que mantiene: su derecho al retorno, su identidad, su historia y su lucha. Las marchas del retorno, las huelgas generales, las campañas de boicot y los testimonios de quienes sobreviven en el exilio son formas de resistir a una narrativa que quiere borrar su existencia.
La Nakba no es un evento cerrado. Es una herida abierta. Y no se puede hablar de paz sin justicia, ni de justicia sin memoria.
El deber de no mirar hacia otro lado
Para Europa, la causa palestina fue durante décadas una cuestión secundaria, un «conflicto lejano» entre dos partes. Hoy, esa neutralidad se ha convertido en complicidad. Los gobiernos que siguen armando a Israel, que justifican su violencia o que criminalizan la solidaridad con Palestina, están siendo cómplices de un genocidio.
Porque lo que ocurre hoy en Gaza no es un «exceso en la defensa propia», sino un proyecto de limpieza étnica planificado, sostenido y ejecutado con tecnología de última generación y narrativa propagandística.
Decir «Nakba» en 2025 es decir «Rafah», «Deir al-Balah», «Khan Younis», «campo de refugiados de Jabalia». Es decir «hospital Al-Shifa», «niños amputados sin anestesia», «fosas comunes con cuerpos sin identificar». Es decir «muerte por inanición» mientras camiones con ayuda esperan al otro lado de la frontera.
Palestina vive, resiste y nombra
En medio del horror, el pueblo palestino sigue levantándose. Desde el corazón de Gaza hasta los campamentos del Líbano, desde Jerusalén hasta las universidades europeas ocupadas por estudiantes que exigen cortar los lazos con el apartheid israelí.
El 15 de mayo no es solo un día de duelo. Es un día de denuncia, de acción y de compromiso. La Nakba no terminó. Pero tampoco la lucha por justicia.
Por eso, hoy y siempre: Palestina libre. Desde el río hasta el mar.
Encuentro de colectivos de Castilla y León en Solidaridad con el Pueblo Palestino
Decidimos coordinarnos e informar sobre nuestras acciones a través de una cuenta de Telegram, en la que por lo menos haya un miembro de cada grupo, manteniendo la autonomía de cada uno y estudiando la posibilidad de apoyos concretos en función de la proximidad, etc.
Charla-debate "MEMORIA Y CULTURA PALESTINA" en el Campus María Zambrano (UVA)
La charla-debate “Memoria y cultura palestina”, con ponencia de Luz Gómez, organizada por la Plataforma Segoviana por el Pueblo Palestino y el Nodo UVA de la Red Universitaria por Palestina tuvo lugar el 24 de abril en el Salón de Grados del Campus “María Zambrano”UVA (Segovia).
La presentación y moderación corrieron a cargo de Ángel Luis Fernanz, quien Introdujo el acto explicando los motivos por los que el momento actual requiere reflexionar y profundizar en las raíces del pueblo palestino y un acercamiento a su cultura. En el mismo sentido Charito Bellesteros dio lectura a un escrito de la Plataforma en el que se desgranaban los argumentos por los que es preciso rendir homenaje a la memoria y a la cultura del pueblo palestino.
Comenzó con la palabra “nakba”, que nos lleva a la idea de catástrofe, desastre, “nakba que no cesa”, que marca la voluntad sionista de acabar con los palestinos. Apoyó la explicación con valiosos datos de población palestina y su ubicación histórica y actual, del esfuerao por conservar la lengua y cultura a través de publicaciones escritas, periódicos, poesías… Siguió la palabra “fedayín”, traducida como revolución, que comenzó en los años 60 y 70, recorrió la actividad de Yaser Arafat, la OLP, el centro de estudios palestinos y las nuevas voces de la literatura palestina. Siempre defendiendo la cultura de los ataques con intenciones aniquiladoras sionistas.
También nos introdujo en la palabra “intifada”, resistencia, con origen en Gaza, cuna de todos los movimientos palestinos, por lo que se convierte en foco del genocidio que hoy sufre a manos del gobierno y ejército de Israel apoyado por Estados Unidos y, cuando menos, con el silencio cómplice del mundo occidental. Otro concepto importante lo marca la palabra “sumut”, de difícil traducción, pues engloba el concepto de resiliencia al que se añada una diversidad expresiva en celebración de fiestas, vestido, gastronomía… pese a los tanques y las bombas.Por último nos acercó a la palabra “esperanza”, con la “kufiya” como símbolo, una esperanza en detener el genocidio y más allá el pueblo palestino tomando libremente la decisión que desee para su futuro, sin imposiciones ni interferencias sionistas ni occidentales.
Tras la brillante e ilustradora exposición se pasó a la lectura de poemas, uno de ellos recitado por Luz Gómez y otro por un refugiado palestino presente en el acto, con una lectura en árabe que derribó cualquier barrera idiomática y provocó una fuerte emoción en silencio de la audiencia que se rompió al término del mismo con una prolongada y cálida ovación.
En el turno de preguntas y debate se trataron temas como el papel de la OLP y la ANP; la implicación de la religión en el conflicto; la política de España hacia los palestinos; los términos palestinos, tales como falafel o tabulé, que personas y medios de comunicación atribuyen a Israel; el papel de la juventud israelí; el sumut y otros temas más, todos ellos de interés.
Con una nueva lectura de Luz Gómez, en esta ocasión de la poesía titulada “No es fácil ser palestino”, se puso colofón a esta charla-debate, agradeciendo la organización y el público asistente con un fuerte aplauso a la ponente su valiosa aportación.
VIVA EL PUEBLO PALESTINO LIBRE.
Conferencia organizada por Plataforma Segoviana por el Pueblo Palestino y el Nodo UVA de la Red Universitaria por Palestina por la catedrática de Estudios Árabes e Islámicos de la UAM, Luz Gómez García.
En un lugar, la franja de Gaza, donde, a pesar de la ocupación, la tasa de analfabetismo era la más baja del mundo árabe VIVA EL PUEBLO PALESTINO LIBRE.
Conferencia organizada por Plataforma Segoviana por el Pueblo Palestino y el Nodo UVA de la Red Universitaria por Palestina por la catedrática de Estudios Árabes e Islámicos de la UAM, Luz Gómez García.
En un lugar, la franja de Gaza, donde, a pesar de la ocupación, la tasa de analfabetismo era la más baja del mundo árabe
lunes, 31 de marzo de 2025
30 de marzo. Día de la tierra palestina
30 de marzo. Día de la tierra palestina
A través de la megafonía se dio lectura al manifiesto (que reproducimos a continuación) en el que se habló de lágrimas y rabia, de injusticia e indefensión, de mentira y pólvora, pero también de paz, libertad y tierra. A la lectura siguieron frases coreadas por las asistentes a la convocatoria, destacando “Palestina libertad”, “¡Dónde están, no se ven las sancione a Israel”, “Palestina vencerá”. No faltaron alusiones a los líderes directamente genocidas y a otros colaboradores, citando expresamente a Netanyahu y a Trump y, de forma colectiva, a los líderes europeos.
Una poesía recitada con emoción, puso a flor de piel los sentimientos de los presentes, al recordar situaciones que día a día nos llegan desde la tierra palestina.
Durante el acto se repartió información gráfica y escrita a participantes y público en general en formato de postal y pequeños dípticos, manifestando la esperanza de paz, pero también dejando claro el genocidio que se está produciendo en este mismo momento, con víctimas de la población en general, sin discriminación alguna, llegando a niñas y niños, sanitarios, cocineros, periodistas...
También se atendió a personas que desean sumarse a las acciones de la Plataforma y se tejieron lazos con personas a título particular y plataformas de otros lugares de la provincia para coordinar acciones futuras.
Manifiesto leído:
MANIFIESTO 30 de
marzo de 2025. “Día de la Tierra Palestina”
Si hay una tierra que pudiera albergar sentimientos que consideramos exclusivamente humanos, esa sería la tierra de Palestina. Demasiada sangre ha sido derramada sobre ella, demasiadas lágrimas se han vertido en sus entrañas, incontables lamentos y plegarias han surcados sus aires. Un pueblo la ha humanizado, escribiendo una historia humilde y pacífica al margen de las disputas de la Gran Historia, el Pueblo Palestino.
Ahora, también nosotros lloramos
lágrimas de rabia e impotencia al ver como se somete al débil, al indefenso, a
los rigores de una guerra sin cuartel por arrebatarle la tierra que lleva
inscrita en sus propias venas, como una sangre terrosa que corre por su cuerpo
sin que pueda evitarlo, porque pueblo y tierra se confunden en una sola
palabra: Palestina.
Sí, tenemos el deber y el derecho de
clamar al cielo la injusticia de la sangre inocente derramada por miles.
Tenemos la obligación de gritar desgarradoramente con las madres que han
perdido a sus hijos cuando apenas habían comenzado a vivir, asesinados,
torturados por las heridas, con sus cuerpos hechos girones. Tenemos el deber de
ser la voz de los que la han perdido y lanzar a los cuatro vientos un aullido
de dolor e indignación para señalar a los autores de crímenes tan horrendos.
Fría y calculadora, así es la
política de Israel con el indisimulado objetivo de que la tierra cambie de
manos, a sus propias manos, siempre a través del rigor de la guerra injusta, de
la desposesión, del engaño y la mentira.
Así ha sucedido una vez más con la
ruptura de la tregua y la frustración de un horizonte de paz. La política de
Israel no emplea la palabra sino la pólvora, no la convicción y la transacción
sino la imposición brutal de sus objetivos, golpeando tanto como sea necesario,
mintiendo y justificando sus agresiones, señalando siempre al otro como el
culpable.
La tierra palestina lucha ahora por ser
liberada de ese pueblo colonizador, guiado y fanatizado por unos dirigentes
ciegos y perversos, que no ven en la paz y la convivencia ningún objetivo a
conseguir.
Tras las bambalinas sosteniendo la
trágica representación, el imponente imperio americano, ahora ya desembozado de
cualquier retórica democrática, regido por un avatar de los infiernos hermano
de Netanyahu, el siniestro e histriónico Donald Trump. Todo Oriente Medio
tiembla por sus ocurrencias. ¿Qué pasará con Gaza y sus habitantes? ¿Resort de
lujo, expulsión por la fuerza de los palestinos? Los delirios más oscuros
parecen poder hacerse realidad…
Mientras, la Comunidad Internacional
mira para otro lado, incapaz de tomar medidas eficaces para parar el genocidio.
La vergüenza acompañará a políticos tan cobardes y hueros de cualquier
principio, ni siquiera el básico: defender la vida humana por encima de
cualquier interés o cálculo.
El día 30 de marzo recordamos los
acontecimientos ocurridos ese mismo día del año 1976, conocido como Día de la
Tierra, la atormentada tierra palestina. Un hito más en la dolorosa historia de
su Pueblo, escrita con la sangre de sus hijos.
Hace 49 años, los palestinos declararon una
jornada de huelga general por la política de confiscación de tierras del Estado
de Israel con el objetivo de avanzar en la judaización de Galilea (así llaman
los judíos a Cisjordania), y depurar de “árabes” el Norte de Israel. La
protesta pacífica, acabó desembocando, por la provocación del ejército, en
enfrentamientos violentos respondidos con las armas. La consecuencia: seis
palestinos muertos.
Tampoco la sangre logró detener las confiscaciones
hasta la actualidad, con la desenfrenada ofensiva de Israel para hacerse con la
mayor cantidad de tierra posible en Cisjordania y expulsar a sus legítimos
dueños. Tampoco han logrado acabar con la resistencia palestina y su voluntad
de permanecer en la tierra de sus antepasados.
La tierra sigue siendo la carne y la sangre
del Pueblo Palestino.
La justicia de su causa sigue
moviendo las conciencias de los que consideramos que su destino es parte del
destino de la humanidad, y la solidaridad de los pueblos la herramienta para
hacerla realidad.
Con el corazón y las entrañas
gritamos
“QUE VIVA LA LUCHA DEL PUEBLO
PALESTINO”.
2ª CACEROLADA POR PALESTINA (20/08/2025)
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